El final del año siempre llega con una mezcla rara: cansancio, emoción, nostalgia, prisa y, a veces, un poco de caos. Entre despedir proyectos, hacer cierres, ver a la familia y sobrevivir a las agendas, es fácil olvidarse del cuerpo… y de uno mismo.
Pero así como el año se cierra, tú también necesitas un espacio para soltar tensión, integrar lo vivido y reencontrar calma antes de empezar un nuevo ciclo.
Por eso, esta semana te proponemos una práctica simple, gentil y profundamente restaurativa para hacer en tu tapete — no importa si lo usas para yoga, movilidad, fuerza o solo para estirarte después del día.
¿Por qué hacer una práctica de cierre de año?
Además de que ayuda a calmar el sistema nervioso, una práctica así te permite:
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Liberar acumulación física (espalda alta, cuello, cadera, lumbar)
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Bajar el estrés de las últimas semanas
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Procesar mentalmente lo que viviste durante el año
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Reconectar contigo antes de crear nuevas metas
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Empezar el próximo ciclo con más claridad, menos peso y mejor energía.
No necesitas mucho tiempo — con 10 a 20 minutos es suficiente para sentir la diferencia.
1. Intención: el minuto más importante
Antes de moverte, siéntate sobre tu tapete y haz una respiración profunda.
Pregúntate:
“¿Qué me gustaría soltar antes de que termine el año?”
Puede ser estrés, autocastigo, prisa, miedo o simplemente cansancio acumulado.
No lo pienses demasiado. Siente la respuesta.
2. Movilidad suave para despertar el cuerpo
Un poco de articulaciones es perfecto para sacudir lo acumulado:
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Círculos de cuello
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Movilidad de hombros
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Giros de columna
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Círculos de cadera
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Estiramientos de muñecas y tobillos
Esto prepara tu cuerpo sin exigirle nada.
3. Posturas para liberar tensión del año
Gato-Vaca — 1 minuto
Despierta columna, conecta con respiración.
Postura del Niño — 1 a 2 minutos
Libera espalda baja y hombros.
Low Lunge — 1 minuto por lado
Suelta caderas y emociones acumuladas.
Cisne o Figura 4 — 2 minutos por lado
Perfecta para soltar tensión profunda.
Plegado hacia adelante — 1 minuto
Ayuda a calmar la mente y relajar el sistema nervioso.
4. Respiración para cerrar ciclos
Prueba esta muy simple:
Inhala en 4 – Exhala en 6
Alargar la exhalación manda una señal de seguridad al cuerpo.
Hazlo por 10 respiraciones.
5. Mini meditación: lo que quiero llevarme al año nuevo
Acuéstate en Savasana y pregúntate:
“¿Qué sí quiero llevar conmigo al próximo año?”
Puede ser disciplina, paz, creatividad, valentía, paciencia o simplemente el deseo de cuidarte mejor.
Déjalo asentarse en tu cuerpo.
Cierra con gratitud (pero sin cursilería)
No tienes que agradecer cosas imposibles; basta con reconocer:
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Que llegaste,
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Que sigues aquí,
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Que estás aprendiendo,
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Que hoy te regalaste unos minutos en tu tapete.
Eso ya es enorme.




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